lunes, 4 de marzo de 2013

La cena


Resulta imposible ver "El nombre" sin recordar su precedente más reciente: "Un dios salvaje". Y es que nos encontramos ante una película basada, y se nota, en una obra de teatro que transcurre casi enteramente en un solo espacio, el piso de Élizabeth y Pierre, que han invitado a cenar al hermano de ésta, Vincent, a su mujer y a un tercero que guarda un as en la manga: no es tan anodino como parecía. Vincent va a ser padre y anuncia el nombre de su futuro hijo mientras esperan que llegue su esposa. El nombre es Adolphe. Quizás demasiado similar a Adolf. El resto de los presentes, intelectuales de clase media, no pueden admitir que se marque a un niño con ese nombre: se trata de un insulto a las víctimas del Holocausto, una ofensa a la Resistencia. Imposible.
Así da comienzo una cena plagada de equívocos, con unos diálogos ágiles, divertidos, ingeniosos, cultos,... En medio de las discusiones, los protagonistas comienzan digresiones sobre el significado de una palabra mal empleada, cosa que parecería absurdo, pero que yo mismo he vivido. Y no por ello deja de serlo. (Quizás sea ése el momento en el que debamos darnos cuenta de que la disputa se ha vuelto banal, pero aún así, no paramos. Está claro que los psicólogos tienen mucho trabajo que hacer con las clases medias con pretenciones intelectuales y, en general, con la especie toda).
Los intérpretes están soberbios. Tan creíbles, tan intensos. La dirección se nota cuando debe notarse. La voz en off aparece al principio y al final, tan sólo cuando resulta imprescindible. Casi no hay música y no se echa en falta.
No soy un amante de la comedia francesa, pues suele ser chavacana y aburrida. Pero cuando aparece una comedia inteligente como ésta o como "Los nombres del amor", no puedo hacer otra cosa que recomendarlas fervorosamente. Olvídense de los prejuicios. Seguro que se divertirán y que, en algunas situaciones, se verán reflejados.

sábado, 2 de marzo de 2013

Por petición popular


Vaya, parece que a mis lectores les interesa más ver fotos de gatitos, que leer sobre literatura y cine. Si no, no me explico que tantos de ellos hayan pedido volver a ver a esta hermosura. Allá va. Pero esta es la última. Tiene muchas cosas que hacer como para estar posando todos los días.

jueves, 28 de febrero de 2013

Mi gata hace miau


Foto exclusivamente para amantes de los felinos. Que nadie piense que mi gata se ha hecho un perfil para ligar. Más bien, se tiene que quitar los machos de encima. No literalmente, por suerte. Pero es que es tan linda, que quería que la vieseis. (Vale, la relación con el blog es difícil de establecer. Pero, ¿acaso lo necesita para salir en él?).
P.D.: Lo sé, tanto ella como yo podríamos ser modelos de manos.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Crimen (im)perfecto


Esta mañana, una mariposa quedó atrapada en mi casa. Como estoy tan escaso de modelos y ella no podía hablar, practiqué algo que llaman "extorsión". Vamos, que o posaba o se quedaba encerrada para los restos. El caso es que ahora es libre de ir a donde quiera. Con el frío que está haciendo, creo que yo salí ganando con el trato.
P.D.: Quizás me engañó la jodía mariposa y en realidad se trataba de una simple polilla. Lo que está claro es que era un bichejo. Y pensar que le propuse hacerle un book.

lunes, 25 de febrero de 2013

Shame on you!



Como diría Michael Moore, vergüenza, debería darme (en su caso, a Bush). Y es que de 24 categorías que premia la Academia del Cine estadounidense, sólo he acertado en 11 de ellas este año. Encima, dos eran cortometrajes. Únicamente destaco con rechazo el premio a Ang Lee, muy merecido en otras ocasiones. (Lo de ese hombre con su mujer es una cuestión de mímesis. O de incesto, pues casi parecen gemelos). La gala me gustó y me gustaron los muy criticados números musicales. Criticados precisamente por el número de ellos, no por su calidad. Y ahí lo dejo, que lo de hoy sólo iba de fustigarse. Mis lectores tienen que saber a quién siguen.

P.D.: No quiero malas interpretaciones con respecto a la foto que ilustra esta entrada. Rouco está para partirse la polla con esa carita lastimera. La misma que se me puso cuando comprobé mi falta de aciertos. Lo aclaro porque puede haber quien piense que lo de "Shame on you!" es un mensaje velado a la Iglesia. Nada más lejos de mi intención ser tan sutil cuando muestro mi reprobación hacia ella.

P.S.: Uno de mis 2 mejores amigos acertó en 18 categorías. Ya sabéis a quién leer.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Magdalena peruana


Alfredo Bryce Echenique es un Autor. Es imposible, cuando uno lo lee, no reconocer sus constantes: el humor, la ternura, la crueldad, la peruanidad, el amor arrebatado, la nostalgia, la fatalidad, las enfermedades, más que mentales, del alma, la oralidad, la exageración más absoluta, el uso constante de la paradoja, la crítica a la oligarquía peruana, o más bien limeña, la demostración de su gran cultura europeizante,...
Su obra está marcada por lo autobiográfico (no sólo en sus dos libros de memorias), de lo cual es prueba su última y esperadísima novela: "Dándole pena a la tristeza" (esperadísima, porque la mandé a pedir en mi librería "de confianza" en noviembre, nada más salir a la venta, y aún no me la han traído. Ha sido uno de mis famosos amigos quien me la ha conseguido. Si fuera por mí, seguiría esperando).
Recordemos como datos de interés, que el tatarabuelo de Bryce Echenique fue presidente de Perú, que su abuelo fue presidente del Banco Internacional del Perú y que su padre fue gerente del mismo. En 1968, el dictador de turno nacionalizó dicha entidad, lo cual afectó, como era previsible, a la economía familiar del gran Alfredo.
Partiendo de esa base, nuestro autor nos cuenta la ascención y la caída de una saga familiar a lo largo de tres generaciones: Tadeo, abuelo del clan, que construyó su fortuna con su trabajo en la minería (fumador irredento de puros cubanos, incluso cuando en su vejez necesita un tanque de oxígeno para respirar, y que amenaza a su enfermera con que si le pide que deje el vicio, hará explotar el tanque y volarán todos por los aires, tal es el genio y el ingenio de dicho señor, nada respetable, por cierto, dada su debilidad por las niñas); Fermín Antonio, heredero de don Tadeo y presidente del Banco Nacional del Perú (mujeriego, o cumplidor de su deber de caballero, como diría él. Por lo demás, persona responsable, trabajadora y algo maquiavélica); y por último, su sobrino Federico, que tras un accidente provocado por él, se perdió como marinero durante años hasta que reapareció para, con el tiempo, hacerse cargo del Banco y del resto del gran patrimonio familiar, que moriría con él.
Es éste un resumen de las 273 páginas de esta novela inabarcable, llena de constantes giros y digresiones, de muertes salvajes, de amores a destiempo, de odios, de tristeza y de alegrías. Sobre todo, de alegrías. Porque ésa, si no la felicidad, es la emoción que provoca esta novela en el lector.
He dejado escrito en una entrada anterior que hay lugares por los que siento especial debilidad. Uno de ellos es el Perú, o quizás más bien la Lima que Alfredo Bryce Echenique me enseñó a querer hace más de quince años ya.
 
P.S.: Para ser justo y dar voz a quienes opinan de manera diferente a mí, añado un enlace a una crítica que pone esta novela a parir. http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/31875/Dandole_pena_a_la_tristeza 

sábado, 16 de febrero de 2013

Cuidemos las formas

Como persona de ideas fijas que soy, siempre he pensado y dicho que, en el Arte, me importa más la forma, que lo que se cuenta. No es lo mismo que Michael Curtiz refleje el comienzo de una gran amistad, que que lo haga Lars von Trier, si alguna vez se le pasa por la cabeza una historia optimista. A Michael Haneke ni se lo propondría. Conociendo su idea del amor, no me gustaría saber cuál es la que tiene de la amistad.
El caso es que este pasado año se han estrenado tres películas que, poco más o menos, narran lo mismo, pero vaya diferencia. Se trata de las versiones de Blancanieves que han casi coincidido en cartel: Blancanieves y la leyenda del cazador, definitivamente soporífera;  Blancanieves (Mirror, Mirror), que no se salva a pesar de la imaginación que le pusieron Tarsem y la diseñadora de vestuario Eiko Ishioka (curiosamente, su mayor fallo es que es demasiado Disney). Por último, a una distancia de por lo menos diez pueblos, se encuentra la hispano-gala "Blancanieves", a secas, o más bien de Pablo Berger. De todas ellas es la que más genuinamente transmite la idea de cuento europeo, sin dejar de resultar la más original. El blanco y negro, la mudez, la música, el vestuario, el maquillaje y la peluquería son esenciales, en este caso, para crear la magia del ensueño. La historia es muy conocida: una niña queda huérfana de madre y su madrastra se ocupa de hacerle la vida imposible. Eso sí, ambientándolo todo en la España de principios del siglo pasado, en el mundo del toreo, en las barracas de feria. Y con una Macarena García en estado de gracia. 
Sólo una cosa me resultó increíble: que una mujer fuera aceptada como torero. Pero la culpa no es del director/guionista, sino de la realidad, que a veces no nos deja soñar.
Ah, se me olvidaba decir que es una película sobresaliente. Muy recomendable.

P.S.: Hace unos días que escribí esta entrada. Hoy sólo añado un pequeño comentario: ¿Blancanieves, Goya al mejor guión original? ¿Para cuándo la nominación de Pilar Bardem como mejor actriz revelación?

jueves, 14 de febrero de 2013

¡VIVA EL AMOR!


Celebremos el amor, hoy, 14 de Febrero, por mucho que mi blog se empeñe en poner la fecha que le sale del coño,  y cada día del año. (Son nueve rosas, aunque parezcan menos. Debí haber pasado un paño a la mesa. Claro, es la calima. "Esa calima tan fuerte que hubo hace un mes", como dirían los de Piedra Pómez).
P.S.: Mea culpa. Había configurado mal la fecha en el blog, pero ya lo corregí. Repito, meo mucha culpa. 

jueves, 7 de febrero de 2013

Elogio de la memoria

Barcelona es como un cuento de hadas hecho realidad. He aquí la prueba. 
Ah, hoy alguien que me sé cumple años. Y siempre querré a ese alguien.
Felicidades, chonita.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Tarraco Nova


Tan solo quería compartir una foto de un viaje a Tarragona. Espero que guste. Tiene ya algunos años, pero la belleza no siempre acaba marchitándose con el paso del tiempo.

viernes, 1 de febrero de 2013

Cielito lindo



Mi mejor amiga es conocida por su afición a sacar fotos del cielo. Hoy me encontré con esta imagen tan llamativa (vale, no es una puesta de sol, no hay cielos rosa, pero a mí me pareció curiosa. Ampliada queda mejor). Me recuerda las del meteosat. Y pensé que le gustaría. Aquí la muestro para que la vea, ya que últimamente no hemos podido quedar. Añado un beso súper cariñoso a esta entrada, que escribo con mi gata en el regazo. (Incluyo original y retocada para que quede mono el blog).

miércoles, 30 de enero de 2013

Desecho la del tigre



Ang Lee es un magnífico director de películas intimistas, que, cuando mete tigres en sus obras,  me carga. Es el caso de "Tigre y dragón", pero también de "La vida de Pi", artificio New Age con mensaje  ambivalente, que cuenta de dos formas los mismos hechos.
Casi todo el film podría haber sido dirigido por  Paulo Coelho, asistido por Alejandro Jodorowsky pasado de ácido. En la primera parte, se cuenta la increíble historia de un adolescente que viaja en barco con su familia de la India a Canadá. El barco se hunde y él sobrevive después de más de 200 días en el mar acompañado de un tigre de bengala. Al final de la película se cuenta otra historia, una sin tigre. Dependiendo de cuál prefieras, eres o no creyente. Vamos, que si crees en Dios, crees una mentira. Esto último es lo único que me gustó de este peñazo sobrevalorado al que no dedicaré más tiempo. Quien quiera ver una buena película con una visión más cercana de la religión; quien quiera divertirse con una historia de superación cargada de emoción y de sentimientos reales; quien quiera ver interpretaciones dignas de Oscar, que vea "Las sesiones", también en cartel, con un John Hawkes sobresaliente. Eso sí es cine.

lunes, 28 de enero de 2013

Noche del Orgullo



Había oído hablar del "Día del Orgullo", pero esto es nuevo para mí. Salí a tirar la basura y me encontré con la "Noche del Orgullo" fuera de mi casa. Corrí a coger la cámara. Si no, ¿quién me habría creído? Luego, seguí haciendo fotos, pero el arcoíris había desaparecido, como se puede comprobar en la segunda.

miércoles, 23 de enero de 2013

Mi vecino Totoro

 
He visto esta puerta multitud de veces, pero nunca me había fijado en el dibujo. "Vive" cerca de mi casa. Hoy llevaba la cámara conmigo y mi búsqueda de imágenes curiosas me abrió los ojos. (La foto está editada, por supuesto).

martes, 15 de enero de 2013

Qué poco hemos cambiado

Un Estado opresor, insensible ante los padecimientos de un pueblo. Un gobierno que envía a las Fuerzas del Orden a reprimir las protestas de los ciudadanos. Un país en el que la Ley no va de la mano de la Justicia. No hablo de Rajoy; no hablo de la situación actual, aunque lo parezca. Fue Victor Hugo quien, en 1864, escribió "Los miserables" y retrató su época, a la vez que describía la condición humana, la crueldad del Poder, las constantes injusticias que viven los menos favorecidos. Descripción que, al parecer, sigue vigente.
Ahora es Tom Hooper quien nos acerca esta obra en forma de adaptación del famoso musical. Y lo hace de manera personal, como el autor que es: usando su característico "ojo de buey"; los juegos con la profundidad de campo, típicos de las series británicas; decidiendo que las canciones no se canten en play-back; moviendo la cámara de manera nerviosa,... 
No se trata del típico musical: no quedas con la sensación de estar viendo una historia esquemática alargada mediante canciones y coreografías vistosas. Y es que la novela tiene unas mil páginas. Lo difícil es condensarla en menos de tres horas. 
Todos los actores cumplen, al menos en mi opinión, a pesar de las críticas a Russel Crowe. Transmiten verdad. Aunque quizás las nominaciones y los premios interpretativos que están recibiendo resulten exagerados.
Sólo encuentro una pega: la estética, tan propia de Dickens. Bueno, más bien la que se atribuye a Dickens a través de las adaptaciones de sus obras. Quizás sólo me ocurra a mí, pero siempre me ha dado grima ese imaginario.
La película, tremendamente oportuna, transmite una esperanza muy necesaria en momentos difíciles. 

domingo, 13 de enero de 2013

Paisaje después de la batalla














Conocida es mi afición a la fotografía. Y también mi tendencia a editar. Estos Reyes me han traído una Nikon d5100. Vale, no es la mejor cámara del mundo, pero me permite hacer fotos dignas. Ahí va la mejor que he hecho desde que me regalé la cámara. Fue tomada en Arinaga, fuera del puerto, mientras hacía un descanso del trabajo. Me parece que tiene un extraño encanto.
Añado otra de la misma sesión, que tampoco me disgusta.



























Esta última parece un cuadro, de tan manipulada.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Gologo

No sé si es algo que sólo me ocurre a mí, pero hay países, ciudades, incluso lenguas que siento como más propias que la mía. Una de esas ciudades es Glasgow, con sus calles tan empinadas y sus gentes de acento tan cerrado, de la que pienso, desde hace más de una década, que es imposible no ser feliz en ella. "La parte de los ángeles", última película de Ken Loach y Premio del Jurado del Festival de Cannes 2012, da fe de ello.
En esta nueva muestra de cine social con tintes de comedia, su director, de ideología comunista, nos narra la historia de un pequeño delincuente, Robbie, cuya vida está marcada inevitablemente (?) por su ambiente (la familia de su novia, de la que espera un hijo, es mucho más peligrosa que él) y un hogar desestructurado. Como consecuencia de una noche de borrachera, agrede a un chico y lo deja ciego de un ojo. Pero el juez que lleva el caso decide darle una oportunidad: no irá a la cárcel, si realiza horas de trabajo social. Durante ellas, hace un grupo de amigos y es "adoptado" por el trabajador social que lleva su caso. Un día, éste los lleva a una destilería de whisky, algo muy escocés, y a partir de ese momento comienza una trama de robos.
Ken Loach y su guionista, Paul Laverty, consiguen transmitir todo lo que pide la historia: la agresividad y, a la vez, la fragilidad del personaje protagonista (primera interpretación de la futura estrella Paul Brannigan); el humor escatológico y algo tontaina, pero encantador, con la dosis adecuada para cada momento; la tensión de las secuencias de acción; y la emoción que conlleva la presión del ambiente que trata de hundir a Robbie y la que transmite la visión de un bebé en brazos de su padre.
Todo parece avocar al protagonista de "La parte de los ángeles" a una vida destrozada, en la cárcel y siendo visitado por su novia y su hijo, y a que su hijo acabe como él. Pero vive en Glasgow, así que no le queda otro remedio que llegar a ser feliz.
(Lo sé, esta entrada es algo tramposa, pero permítaseme homenajear una ciudad que evoca tantos recuerdos hermosos para mí).

domingo, 18 de noviembre de 2012

¿El mañana nunca muere?

Tengo cierta tendencia a no escribir sobre películas comerciales y no me llaman mucho las de Ciencia Ficción (como ya he dicho anteriormente), pero cuando se me presenta la oportunidad de ver una buena, la aprovecho. Así que ayer vi "Looper" con uno de mis 2 mejores amigos (parezco Miranda Boronat, personaje creado por Terenci Moix, que siempre hablaba de sus 80 mejores amigas). 
La historia se sitúa en Kansas, en el año 2044. Un futuro apenas diferente de nuestro presente. En él, existen unos asesinos a sueldo, llamados "looper", que matan a personas del año 2074. Y es que en esa segunda fecha ya se ha creado una máquina del tiempo con la que un mafioso, cuyo origen está envuelto en el misterio, envía al pasado a aquellos de quienes se quiere deshacer, puesto que en 2074... No sigo, porque contada la película es un rollo de mucho cuidado. Vista, también puede tener su dificultad, pero esa es precisamente una de las características que la convierten en uno de los mejores estrenos del año.
Ante todo, he de destacar que se trata de una obra madura, cuya estética y y guión (tramposo, como todos los que tienen por tema central las paradojas temporales) en absoluto remite al cine comercial vacío de contenido al que nos tienen acostumbrados la mayoría de autores. Es esta una película que recuerda en muchos aspectos a la magnífica "12 monos"; incluso, en cierto y lejano modo, a esa obra maestra coreana que es "Old Boy" y a esa otra obra magna que es "Blade Runner". Resulta oscura hasta en las escenas diurnas en medio de un trigal; es arriesgada (usar como versión juvenil de Bruce Willis a Joseph Gordon-Leavitt con prótesis de látex no parecía la mejor opción de casting, pero la verdad es que le da un aspecto artificial que transmite algo difícil de describir, ése algo que tienen los replicantes y que tanto inquieta); y uno de los protagonistas es, como ya dije, el Bruce Willis del film de Terry Gilliam (actor plenamente reivindicable, entre otras,  por "Billy Bathgate", "Pulp Fiction", "Ni un pelo de tonto", "El protegido", "Sin City" y, este mismo año, "Moonrise Kingdom").
Eso sí, que la película se tome en serio, no significa que tras verla debamos pensar demasiado en su contenido: si ni los físicos más sesudos pueden resolver las paradojas temporales, sería una pretensión por nuestra parte tratar de hacerlo, porque en ese sentido podríamos encontrar más fallos en su guión que en el raccord de "Titanic". En otras palabras, ¿para qué destripar las razones del encanto de "Looper", si basta con disfrutarla?

viernes, 16 de noviembre de 2012

Pena, penita, pena

Una de mis amigas es bibliotecaria (¡qué horror, trabajar rodeada de tantas tentaciones!) y por su cumpleaños le regalaron "La librería de las nuevas oportunidades", de la escritora de origen indio Anjali Banerjee. Como me gusta conocer lo que leen mis amigos, me decidí a echarle el diente a esa novela. Quería algo ligero y no pude elegir mejor en ese sentido.
¿Cómo describir semejante libro sin que me caiga una demanda? Pues, cuenta la historia de una mujer de familia bengalí, cuya tía tiene una librería en la que principalmente vende libros antiguos (supuestamente, para que los lectores no se olviden de los escritores clásicos. Porque la petarda de la autora pretende hacernos creer que sin esta librera la gente no sabría quiénes son Dickens, Poe, Jane Austen y demás creadores de renombre. Alguien debería decirle que por cada tontada que escribe, muere un gatito. Lo digo porque ella tiene cuatro, cosa que interesa mucho al lector. Tanto como para incluirlo como dato biográfico).  Dicha librería está poblada por los espirítus de los escritores de los libros que se encuentran en ella y hablan, no sólo con la tía de la protagonista, sino también con ésta, de nombre Jasmine. Por supuesto, como Banerjee es más coherente con sus intenciones crematísticas que con las literarias, sólo nombra a un autor indio: el Maharabata.Tampoco existe para ella nadie que no sea anglosajón o colonizado por dicho Imperio: Italo Calvino, Ibsen, Marcel Proust, Neruda, Thomas Mann,... nunca han escrito algo que se compare con la prosa fluida de Beatrix Potter o la poesía de Dr. Seuss.Pues bien, la tía de Jasmine, Ruma, le pide que cuide de su librería mientras ella se ausenta por un viaje que tiene que hacer a la India. Nuestra protagonista accede con la intención de alejarse de su ex-marido, que ya había rehecho su vida antes de dejarla. Vamos, que le puso los cuernos a base de bien. Esta es la parte más repulsiva de la novela, la sentimental, y es que en unas 300 páginas en las que se trata el amor y el desamor, su autora no consigue decir una sola cosa que suene lejanamente profunda o, al menos, interesante; todo son lugares comunes. (Admito que eso puede tener su mérito. No se lo voy a negar, pero para ella hace). Además de dar una imagen estereotipada de la mujer, completamente dependiente de los hombres. Me pregunto cuál es el secreto del éxito de estas novelitas carentes de cualquier valor literario. Avisado está quien la vea en alguna librería: no merece una nueva oportunidad.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Es la historia de un amor

La primera referencia al emperador Adriano que leí data de los 90. Fue en un texto de Terenci Moix en el que se quejaba del trato peyorativo que daba la enciclopedia Espasa a la relación de éste con su amado Antínoo.
Hoy terminé de leer “Memorias de Adriano”, de Marguerite Yourcenar, otra enamorada del mundo antiguo. Su autora comenzó a redactarlo en 1924 y en 1951 lo publicó. Muchos fueron los parones y las reescrituras. Pero merecieron la pena tanto esfuerzo y tanta demora, pues supuso la gestación de una de las obras cumbre de la Literatura Francesa del s.XX. Además, es de destacar la magistral traducción de ésta realizada por el escritor argentino Julio Cortázar.
No revelo gran cosa y lo revelo todo, cuando cuento que la novela narra en primera persona, en una carta dirigida a Marco Aurelio, la vida del emperador romano nacido en la que ahora es España. Llegado el momento en que se acerca su muerte, fatalmente enfermo, Adriano rememora su infancia en Itálica, la muerte de sus padres hacia los que poco siente; el ímpetu de la juventud, su formación militar, su filohelenismo y gran cultura, su llegada al poder gracias a la amistad de Plotina, esposa de Trajano, predecesor de Adriano; su devoción hacia el luto (pobló el Imperio de estatuas de seres queridos y de anteriores emperadores y puso sus nombres a distintas ciudades); su lucha por la paz (sin olvidar la mancha en ella que supuso la guerra en Judea y las masacres producidas); sus ideas sobre la religión (despreciaba los fanatismos, sobre todo el cristiano y el judío), sobre el alma, sobre el arte, sobre el ser humano, etc; su deseo de morir durante sus años maduros y el miedo a la muerte cuando realmente se acercaba el momento,...
Pero esta obra no sería lo que es sin la valiente descripción desprejuiciada que lleva a cabo su autora de la relación amorosa del emperador con su favorito, Antínoo, que duró tan sólo 5 años, o casi, desde los 15 hasta los 20, momento en que el efebo bitino puso fin a su vida, temeroso de la decadencia que le esperaba con el paso de los años (Pasolini decía que le aterraba saber, cuando estaba en la cama con un chico, que la cabeza que reposaba sobre la almohada podía pensar. Aquí, resulta desasosegador observar la felicidad de Adriano junto a su amado, completamente ignorante de los pensamientos suicidas de éste). Tras dicho fallecimiento, el emperador romano convirtió a  Antínoo en objeto de culto y llenó el Imperio de estatuas en su honor.
Al leer “Memorias de Adriano” sentimos que su autora consiguió su objetivo: atravesar la distancia de 18 siglos que la separaba del personaje protagonista de su obra, convirtiéndolo en una persona de carne y hueso, alguien tangible que nos habla de su tiempo, pero también del nuestro y de nosotros mismos.
(Me ha quedado muy seria esta entrada. Para compensar, recomiendo a mis lectores que vean fotos de Marguerite Yourcenar y después me digan si no era clavadita a la mujer de David el gnomo. Qué grande esa mujer que se consideraba vegetariana y a renglón seguido admitía que comía jamón).

domingo, 4 de noviembre de 2012

Algo salvaje

No soy dado a recomendar videos de youtube, pero éste es muy bueno.                                                   

miércoles, 31 de octubre de 2012

Rebelde sin causa o Carpe diem

En 1957 fue publicada por primera vez "En el camino", de Jack Kerouac. Y en 2012 yo me pregunto qué falta por decir sobre esta obra. Son lugares comunes definirla como la Biblia Beatnik o la obra que marcó a la Generación Beat; hablar de su carácter semi-autobiográfico; de su apuesta por una forma de vida bohemia alejada del american way of life.
Sobra decir que todos los elogios posibles hacia ella están más que justificados.
Se trata de una novela cuya narrativa minuciosa y torrencial cuenta los viajes de Sal Paradise por EEUU y Méjico, a los que se une una cohorte de personajes, principalmente Dean Moriarty, líder carismático, casi mesiánico, en los que se suceden las correrías, con estafas, robos, sexo, drogas, música, amor y amistad. Además de un marcado individualismo que lleva a romper esas amistades y esos amores, que nacen de la noche a la mañana o incluso en un abrir y cerrar de ojos, con la misma facilidad con la que son creados.
Es un canto a lo trivial y a lo profundo. O como decía Oscar Wilde: "La piel es lo más profundo de los seres humanos".
Todos los personajes de la novela están basados en alguien real: Sal es el propio Kerouac; Dean es Neal Cassady; Carlo Marx es Allen Ginsberg, y así hasta más de 50.
Resulta llamativo que hace pocos años apareciera y fuera publicado el rollo original, sin censura, de "En el camino", pues en la versión anterior, que es la que he leído, no se aprecia ningún resquicio de censura: campan por ella el consumo de drogas, la libertad sexual, el gusto y la aprobación del deseo hacia las menores (a partir de los 13 años a nuestros protagonistas les parece bien hablar de las adolescentes como objetos sexuales), el robo y la estafa vistos con buenos ojos, la alabanza implícita de la total irresponsabilidad (Dean deja de pagar los alimentos de sus hijos por comprarse un coche), la prostitución de menores como algo apreciado y apreciable; el uso reiterado de tacos; la corrupción policial,... En suma, una muestra más de que moral y arte no tienen por qué ir de la mano, aunque no todos los autores tengan la valentía que tuvo Jack Kerouac a la hora de plasmarlo. 

martes, 30 de octubre de 2012

La rosa púrpura de El Cairo

Ruby Sparks es la segunda película de los directores de Pequeña Miss Sunshine, esa joya del cine indie que en 2006 se convirtió en todo un éxito de crítica y público. Han sido 6 años los que esta pareja ha tardado en encontrar una historia que los animara a volver a dirigir. Su protagonista femenina, Zoe Kazan, es autora del guión y pareja en la vida real del protagonista masculino, Paul Dano. Recordemos que este mismo actor también participó en la opera prima de Jonathan Dayton y Valerie Faris, los directores.
Se trata de una película divisible en dos partes: la primera, brillante, en la que un joven escritor, tras su debut con una novela considerada como un clásico de la literatura americana, no consigue crear nada nuevo. Hasta que un día tiene un sueño y eso lo inspira. En el sueño aparece una chica, Ruby, que es desarrollada en el nuevo libro que prepara Calvin, el autor bloqueado. Otro día se encuentra una chica en su apartamento que resulta ser precisamente el producto de su imaginación,  y ,como tal, hace lo que él escribe que haga. Es, para él, la novia perfecta.
La segunda parte se toma más en serio a sí misma: la relación deja de ser idílica, hay cosas de Ruby que disgustan a Calvin y cosas de Calvin que disgustan a Ruby. Pero a Calvin le basta con escribir unas líneas de su novela para que cambien los actos, los estados de ánimo, la forma de ser de Ruby. Es aquí donde la historia se vuelve peliaguda: ¿habla de la dominación de la mujer, de la creación literaria, de la dificultad de las relaciones amorosas, de la imposibilidad del amor inmaculado? Para mí este giro de la película la vuelve agobiante. El ambiente creado, original, liberador, mágico, se vuelve opresivo. Es una lástima, porque hubiera podido tratarse de uno de esos films que te hacen salir del cine sintiendo que has atrapado un poco de la felicidad que reflejan.
Todo ello no me impide ser consciente de las maravillosas actuaciones de Paul Dano, especie de Woody Allen contenido, Zoe Kazan y el resto del reparto. Además de apreciar la propuesta narrativa y la puesta en escena. Y la música, tan luminosa,  parte indispensable de los mejores pasajes del film.

martes, 23 de octubre de 2012

Rosa, rosae

Mi mejor amiga, que es bibliófaga confesa, estaba leyendo "Rosa candida", de la islandesa Auður Ava Ólafsdóttir (ni idea de cómo se pronuncia) y me picó la curiosidad. Ya había visto el libro y me había llamado la atención su portada. 
Lo primero es lo primero, mi opinión: Me parece entretenido, diferente a lo que suelo leer, pero no diría que merece el bombo que se le ha dado en cuanto a premios (existe la teoría de que la mayor parte de éstos se debe a la traducción en francés, sin ser mala la española).
La novela comienza con una muerte, o la referencia a ésta, la de la madre del protagonista, un auténtico inútil (los hombres no salen muy bien parados), que va aprendiendo con pasos de bebé, como dicen los anglosajones. La escena en la que se narra dicha muerte resulta emotiva y sincera. Tras ella, Arnljótur, el personaje principal y narrador, decide abandonar su casa para viajar a otro país que parece de cuento o de narración medieval (aunque con los adelantos actuales) y cuidar de un jardín mítico en un monasterio donde lo acogen sin reservas. Al llegar a su destino, su pasado vuelve a él para cambiar su presente y marcarlo con una nueva vida, la de su hija, de pocos meses, fruto de un embarazo no deseado con una desconocida. (No evito contar datos importantes, porque se explican al principio de la historia).
La estructura de la novela, en pequeños capítulos y narrada de manera ágil, es uno de los ingredientes que la hacen entretenida, pero a la vez supone su mayor defecto, porque en este caso entretenida es sinónimo de ligera. De todas formas, si lo que se quiere es pasar un rato pensando sólo un poco, no es mala elección.
Probablemete lo mejor que he sacado de esta novela haya sido el comienzo de lo que espero que sea un pequeño club de lectura con mi mejor amiga.Y es que de casi todo podemos obtener algo bueno.

domingo, 21 de octubre de 2012

La semilla del diablo

Ridley Scott es un director más que irregular, capaz de dirigir tontadas como La teniente O´Neil (cuyo título en inglés es aún más penoso: G.I. Jane) y obras maestras como Thelma y Louise. Pero, probablemente, lo más memorable de su obra es su aportación a la Ciencia Ficción: Alien y Blade Runner. En ambos casos, por el inmenso poder visual de sus imágenes, por la capacidad de crear nuevos mundos. Es algo que repite con la impresionante Prometheus. 
No soy dado a admirar este género ni en la literatura ni en el cine, porque siempre busco algo más. Por eso me suelen parecer películas y libros planos. No es el caso de la última producción de Sir Ridley Scott. En ella, de manera orgánica, nos introduce en el futuro, en un planeta que parece el nuestro, pero en sus condiciones más extremas, las que podríamos encontrar en Islandia, por ejemplo. Son estos un futuro y un planeta en los que el Mal en estado puro está presente en todo momento; el Mal que atrae a un grupo de científicos que buscan el origen de la vida en la Tierra; el Mal que invade a algunos de los pasajeros de la nave Prometheus (literalmente, se adentra en ellos); el Mal como fuerza de la Naturaleza cuyo único objetivo es terminar con la vida que ha creado. Quizás porque la considere un error, un experimento fallido.
Se trata, pues, de una precuela de la fundamental Alien, el octavo pasajero, que supone un digno punto final tras la absurda deriva a la que había sido abocada la saga.

¿Qué fue de... Juliette Binoche?

Siempre he pensado que Juliette Binoche es una de las mejores actrices de la actualidad. Y eso a pesar de que últimamente se empeña en demostrar lo contrario. O quizás se empeña en demostrar lo gran actriz que es llegando al patetismo de la sobreactuación (véase el caso de "Copia Certificada"). 
Me pregunto qué la habrá llevado a participar en "Cosmopolis", cuyo papel no aporta nada a la película y que sin su nombre hubiera olvidado segundos después de haberla visto. ¿Cómo se explica su participación en la insulsa "Ellas", cuyo único mérito está en que tiene un buen cartel promocional y que no es más que una sucesión de testimonios morbosos de distintos tipos de prostituta? ¿Quién la engañó para que aceptara salir en "The son of no one", engendro que sólo serviría para ser emitido los sábados por la tarde en Antena3? Acaso resulta justificable su participación en la tontada La vie d´une autre por una cuestión de amistad. Debería algún favor a su directora, que ya podría haberse dedicado en exclusividad a la interpretación, o le haría ilusión hacer de esposa del actor que presta su imagen al perfume Miracle (ella es imagen de Poême, ambos de Lancôme). ¿Cómo describir "Shirin"? Bueno, no es tan difícil: la cámara enfoca todo el rato las caras de las mujeres que se encuentran entre el público de una representación teatral: una de ellas la de la ínclita Juliette Binoche.
¿Por qué nos hace esto?, me pregunto. Porque es cierto que ha tomado en el pasado decisiones basadas en lo puramente comercial: caso de Jet lag o Romance en Nueva York. Pero es que actualmente elige películas que a priori no van a dar un duro, minoritarias y carentes de interés. Su última perla es que va a protagonizar la próxima película de uno de los enfants terribles del cine francés, el oscuro y perturbador Bruno Dumont, siempre presto a epatar. Esperemos que ello suponga una vuelta a los orígenes para la actriz gala.
Sólo me queda añadir una última pregunta: Con lo buena que era tu carrera, Juliette, llena de obras notables (Las horas del verano, Breaking and entering, Caché, El paciente inglés, Tres colores, Herida, Los amantes del Pont Neuf, La insoportable levedad del ser, Mala sangre,...), ¿por qué estropearlo de esta manera? Haznos un favor, por el bien de la Historia del Cine, tómate un descanso. (Esta última frase se la copio a unos amigos).

El mar de los pensamientos

Después de leer una obra como "Archipiélago del insomnio", de António Lobo Antunes, uno sólo puede apuntar algunas ideas, tal es la bastedad de la tarea que supondría un análisis siquiera somero.
El título, la referencia isleña, remite, como la identidad portuguesa, al mar, a una vida de cara a él. Pero no se trata en este caso de un mar o un archipiélago exterior, sino, creo entender, el de los pensamientos inconexos de las diferentes voces que nos hablan desde las páginas de esta novela.


Es evidente y reiterada la comparación con el mundo de Faulkner, con el niño autista por antonomasia, Benjy Compson, de "El ruido y la furia", en la que también asistimos a la decadencia de una familia; y con su manera de "narrar", tan influida por el Ulises de Joyce y la obra más experimental de Virginia Woolf. También resultan claras las afinidades con el Juan Rulfo de "Pedro Páramo" y su ambiente fantasmal. 
En casi cada una de las páginas de "Archipiélago del insomnio"  aparece la muerte. Resulta avasalladora su presencia. Pero, a la vez, necesaria para hablar de las tres generaciones de las que trata el libro: el abuelo, terrateniente creado a sí mismo, que quiere más a sus animales que a su propia descendencia; el hijo, despreciado de la mañana a la noche; y el nieto, autista, aún más despreciado, (no se sabe en realidad si es nieto o hijo de su abuelo, dada la promiscuidad machista y patriarcal de éste) que lo presencia todo, que vive el declive familiar hasta acabar en una casa donde las únicas presencias son la suya, si acaso está vivo, y las de quienes lo observan desde los retratos de familia.
Todo es desolación en esta obra brutal que navega entre las aguas de la sinrazón.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Círculo de amigos


Han tenido que pasar meses y una preselección para los Oscar para que me decidiese a ver la muy digna "Grupo 7". Y es que el nombre de Mario Casas lleva muchos adolescentes a las salas de cine, pero también echa para atrás a quienes tan sólo quieren ver una buena película. Supongo que me habré librado de ver una notable cantidad de truños y que he hecho bien en esperar a que la Academia decante lo mejor de la producción española de este año. Y es que estamos ante un thriller que, pese a ser predecible, está magníficamente interpretado y dirigido, además de dotado de un guión efectivo. Las escenas de acción son creibles, los secundarios están formidables (la Caoba es antológica y merecedora de un Goya)  y algunas escenas son memorables.
Se trata, como "Celda 211", de una caida a los infiernos, de la corrupción de un policía primerizo, sólo que en este caso, a lo largo de varios años, los que el Grupo 7 que da título a la película se dedica a acabar con la venta de drogas en el centro de Sevilla durante los años previos a la Expo 92. Es este anclaje en la realidad, en la Historia reciente de España, uno de los elementos que la hacen más veraz y cercana al espectador.
Es también la historia de unos amigos, de sus complicidades, de su decadencia, de sus momentos íntimos, sus amores y sus corrupciones. Es, ante todo, una historia muy bien contada.

sábado, 8 de septiembre de 2012

El fin del romance



Terence Davies ha sido calificado como el último director clásico del cine británico y su excelente película "The deep blue sea" (2011) lo hace, una vez más, merecedor de dicha consideración. Estrenada en España con un año de retraso, esta nueva versión de la obra de teatro homónima de Terence Rattigan, escrita en 1950, nos habla del amor y del desamor, de la pasión y de la decepción. En ella, Rachel Weisz interpreta a una mujer casada con un juez que vive una vida apagada junto a éste y la madre de él, que decide entregarse a otro tipo de relación, más llena de alicientes, con un joven piloto aéreo. Es ésta una decisión difícil, entre ser amada o tan sólo amar, pues desde el primer momento sabe que no es igualmente correspondida, que no es ésta una relación que le convenga. Pero a la vez sabe que da un paso hacia lo único emocionante que habrá en su vida.
El piloto describe perfectamente esa relación: "Somos letales el uno para el otro". Y es que la película comienza con el intento de suicidio de ella, desesperada por la certeza de que nunca podrá ser amada como ella ama. Él a veces "se entrega a sí mismo", tan sólo eso.
Con una fotografía, una banda sonora, una ambientación, un vestuario, una dirección y unas interpretaciones dignas del mejor cine clásico, esta película nos remite a otra forma de hacer las cosas. Al cine inglés intimista de David Lean. A un cine que transmite la realidad más cruel de la forma más hermosa posible.

Memorias de lo cotidiano



Termino de leer "En mi país desconocido. Diario de la cárcel, 1944", de Hans Fallada, y casi quedo sin palabras que puedan describirlo. Por supuesto, es una obra magnífica y valiente: Las memorias de un escritor ingresado en un centro psiquiátrico tras haber disparado a su ex-mujer; una denuncia del Nacionalsocialismo en pleno Tercer Reich, escrita en el tiempo que permaneció recluido; una narración de lo cotidiano durante la II Guerra Mundial y los años que la precedieron;... Es todo eso y más. Y al final, cuando llegamos al epílogo, la confrontación de este diario con la realidad: El autor ha transformado los hechos en material literario. La verdad y la mentira se han ido entrelazando. Nos hemos encontrado con la dramatización de situaciones, el falseamiento de otras, la traición de la propia memoria, la "desnazificación" de los amigos, etc.
Las preguntas que me vienen a la mente son: ¿Cómo pudo alguien escribir algo así en una situación como la suya? ¿Es tan fuerte la idea de posteridad para un autor?
A veces pienso que es imposible conocer al ser humano y lo que es capaz de hacer. Tan sólo podemos intuirlo.