domingo, 24 de marzo de 2013

Antes de la boda

Más que una crítica a la última película de la directora danesa Susanne Bier, esta es una petición: Ya has perpetrado varios intentos de comedia romántica, querida Susana, y has demostrado tu absoluta incompetencia en ese terreno. En cambio, los dramones te salen para chuparse los dedos. ¿Por qué no eres buena y te dedicas a lo tuyo?
Y es que la misma cineasta que nos desasosegó con la impactante "Hermanos"; la que nos acercó al mundo infantil y nos mostró que no todo es color de rosa en él con "En un mundo mejor"; la que formó parte del movimiento "Dogma 95" de manera destacada con "Te quiero para siempre", también hace comedias. Mejor dicho, presuntas comedias o comedias chungas. Probablemente, nos encontremos ante una de las peores: "Amor es todo lo que necesitas". La cuento por encima, a ver qué os parece. Comienzo diciendo que el protagonista es Pierce Brosnan (y pensar que, pese a todo, no es lo peor de la película). Otro dato destacable es que, para darle un punto ligero, los colores están saturadísimos. Llegan incluso a dar un tono azul casi eléctrico al mar, sin percatarse de que el blanco de un crucero que se ve a lo lejos aparece también teñido de azul. Supongo que a nadie le importaba lo que hacían.
Pues, a lo que iba: Una peluquera se está recuperando de un cáncer (de hecho, el título original del film es "La peluquera calva"). Cuando llega a su casa de una revisión, se encuentra a su marido con otra mucho más joven que ella (sí, a mí también me cruzó por la cabeza la expresión "Hay que ser hijo de puta"). Esto ocurre justo el día antes de que el matrimonio tuviera que viajar de Dinamarca a un lugar idílico en la costa italiana para asistir a la boda de su hija. No dejan de hacerlo, pero por separado. En el aeropuerto, ella choca su coche con el del padre del novio de su hija y, a partir de ahí, todo son felices coincidencias. No diré más, porque sería estropear el final a los que no hayan visto el cartel de la película o tan siquiera la fotografía que ilustra esta entrada. (Vamos, chicos, no es tan difícil adivinar cómo acaba la película, que el guionista puso el piloto automático).
Para terminar el comentario a esta infamia en la carrera de Susanne Bier, animo a que veáis sólo sus melodramas. Aunque no lo parezca por este experimento pop tan comercial como frustrante, es una de las grandes directoras del cine actual.

P.D.: Por si es necesaria la aclaración, lo de "Antes de la boda" va porque Susana tiene una película titulada "Después de la boda" que fue candidata al Oscar a la mejor película de habla no inglesa en 2007. Aunque yo prefiero "Cosas que perdimos en el fuego", su única experiencia estadounidense hasta que este año estrene "Serena".

lunes, 18 de marzo de 2013

Volare

     
    Allá van dos fotos injustificables. Sólo puedo decir que ya llevaba días sin publicar y tenía morriña. Las 2 son un poco extraterrestres y demuestran mi patológica tendencia a editar. Espero que después de esta entrada, que no titulo "Crónicas marcianas" por si tengo algún lector con cierta incultura y piensa que me refiero al programa de Sardá, mi casa no se convierta en lugar de peregrinación de ufólogos. (Mi miedo, realmente, era que Carmen de Mairena e Íker Jiménez se presentaran a mi puerta cogiditos de la mano y llenos de ilusión. La mera imagen me provoca pesadillas. Bueno, me provoca, a secas).


miércoles, 13 de marzo de 2013

Habemus Papam


Como no nos bastaba con uno, parió la abuela.
(La foto es de una visita de Benedicto, el emérito, a Barcelona).


Esa cara lo dice todo.Yo apostaba por Michel Piccoli, para que luego renunciara.

La mujer del cuadro


Una mujer pinta un lienzo ante un cuadro de Brueguel, tan sólo fijando su atención en uno de los muchos personajes que lo pueblan: otra mujer a la que, como a ella misma, le falta una pierna, la contraria de la suya, como si se tratara del reflejo que ofrecería un espejo. Podría haber posado su mirada sobre el resto de personajes. Podría haber analizado lo que hacen, cómo son, lo que son individualmente, cómo interactúan,... Así tendría una visión de conjunto que contara una historia.
João Ricardo Pedro parece adoptar ésta última postura en su primera novela, "Tu rostro será el último", dividida en siete partes, subdivididas a su vez en pequeños relatos con títulos alusivos a lo que cuentan, anécdotas o retazos de vida, que acaban componiendo un libro en el que se desarrolla la historia de una familia, desde el abuelo, médico que se instala en un pequeño pueblo luso con nombre de mamífero, hasta el nieto, dotado de un don para la música, que deja de tocar porque entrevé en las notas que salen de su piano muerte y soledad.
De João Ricardo Pedro, hemos oído y leído que era un ingeniero en paro que decidió ocupar su tiempo en la escritura de una novela. Que la presentó al Premio LeYa en la edición de 2011. Que ganó y se convirtió en un fenómeno editorial en Portugal. Reducir al autor de "Tu rostro será el último" a esta anécdota sería una torpeza. Y es que João Ricardo Pedro es mucho más que un simple estereotipo usado por el marketing. También es un gran escritor y su novela es una de las mejores que he leído. Imposible hacerle justicia con palabras.

domingo, 10 de marzo de 2013

Tan lejos, tan cerca


Ya pasaron los Goya y pasaron los Oscar. Incluso, pasó el Día de la Mujer. Pero, como hace no mucho vi "Hitchcock", que habla de la importancia de Alma en la obra del llamado "genio del suspense", me ha llamado la atención que tanto en una gala como en la otra se premiara a directores con esposas asiáticas. Está clara la aportación de la mujer de Pablo Berger a su obra. En cambio, la de Ang Lee no creo que esté aportando gran cosa. La cara de pánfila no ayuda a que la tenga en alguna estima. (Después de calificar su cara, todos habéis mirado la foto de la derecha. Admitidlo. Pues, habéis acertado. Es ella). Como dije hace unas cuantas entradas, "La vida de Pi" me parece un horror.
En cualquier caso, prefiero que el cine español, si tiene que parecerse a alguno, sea al asiático.

miércoles, 6 de marzo de 2013


Contrariamente a lo que pueda parecer, esta entrada no hace referencia a la película chilena que este año optó al Oscar como mejor película de habla no inglesa (que recomiendo a mis lectores), sino que viene a constatar con tan solo una imagen la negativa de mi gata a someterse a más sesiones fotográficas. Aquí está la prueba: cierra los ojos a cada intento mío. Mira que le he leído las muchas peticiones recibidas, pero se mantiene en sus trece. Dice que no quiere adueñarse del blog. Así que, lo siento, chicos. Trataré de complaceros respecto a cualquier otro requerimiento.

Ese oscuro objeto del deseo

En más de una ocasión me ha asaltado una sensación, la del abismo que existe entre mi vida y la de los otros. En particular, al pararme a observar alguna casa y preguntarme por lo que estaría ocurriendo en ella. Es todo un misterio que nunca podré desentrañar. Sólo en una obra de ficción, o si uno tiene serios problemas mentales, alguien podría atreverse a introducirse en ese ámbito vedado con el único interés de saber más. Sólo autores con fuertes inquietudes intelectuales se atreven a crear una obra que hable de algo tan peregrino.
François Ozon, director irregular, pero siempre interesante, adapta libremente la obra "El chico de la última fila", del madrileño Juan Mayorga, en su última y, probablemente, mejor película: "En la casa". Nos encontramos ante un film con múltiples referentes y lecturas, que se plantea preguntas y se las plantea al espectador. Clara es la referencia a "Teorema", de Pasolini, con ese objeto de deseo que desestabiliza el hogar en que entra. También, aunque no se nombre, "La ventana indiscreta", de Hitchcock, y su carga de intriga, son evocadas en esta obra perfecta.
La historia que cuenta es sencilla: Un profesor de lengua, desalentado por la mediocridad de sus alumnos, les pide que escriban un pequeño relato sobre lo que han hecho el fin de semana. Uno de dichos relatos destaca por la madurez que refleja, y a la vez por su carga de cinismo, muy en la línea de Céline ("Viaje al fin de la noche" aparece fugazmente entre las lecturas del profesor). El texto termina con un "Continuará...". Y continúa peligrosamente.
¿Ante qué nos encontramos? ¿Es ésta una relación mentor-alumno? ¿O se trata de una atracción que va más allá? Y, si va más allá, ¿las conotaciones son sexuales o paterno-filiales? En todo caso, la película nos habla de la creación literaria, de la metaficción, de las frustraciones vitales, del mundo que se esconde más allá de nuestras narices, de cómo hay quienes miran al abismo y no pueden evitar tirarse.

lunes, 4 de marzo de 2013

Un gato en París




Por si a alguien le parece que estoy publicando demasiadas fotos privadas, es que se trata de un blog dedicado a la literatura, el cine y mis fotazas.
 
Las figuras son regalos que he hecho a mi madre. Son muy recurridas.
(Ah, la peli a la que hace alusión el título de la entrada no está mal).

Parecidos razonables


¿Soy yo el único que piensa que estas dos preciosidades posan igual? Vaya forma de mirar a la cámara.

La cena


Resulta imposible ver "El nombre" sin recordar su precedente más reciente: "Un dios salvaje". Y es que nos encontramos ante una película basada, y se nota, en una obra de teatro que transcurre casi enteramente en un solo espacio, el piso de Élizabeth y Pierre, que han invitado a cenar al hermano de ésta, Vincent, a su mujer y a un tercero que guarda un as en la manga: no es tan anodino como parecía. Vincent va a ser padre y anuncia el nombre de su futuro hijo mientras esperan que llegue su esposa. El nombre es Adolphe. Quizás demasiado similar a Adolf. El resto de los presentes, intelectuales de clase media, no pueden admitir que se marque a un niño con ese nombre: se trata de un insulto a las víctimas del Holocausto, una ofensa a la Resistencia. Imposible.
Así da comienzo una cena plagada de equívocos, con unos diálogos ágiles, divertidos, ingeniosos, cultos,... En medio de las discusiones, los protagonistas comienzan digresiones sobre el significado de una palabra mal empleada, cosa que parecería absurdo, pero que yo mismo he vivido. Y no por ello deja de serlo. (Quizás sea ése el momento en el que debamos darnos cuenta de que la disputa se ha vuelto banal, pero aún así, no paramos. Está claro que los psicólogos tienen mucho trabajo que hacer con las clases medias con pretenciones intelectuales y, en general, con la especie toda).
Los intérpretes están soberbios. Tan creíbles, tan intensos. La dirección se nota cuando debe notarse. La voz en off aparece al principio y al final, tan sólo cuando resulta imprescindible. Casi no hay música y no se echa en falta.
No soy un amante de la comedia francesa, pues suele ser chavacana y aburrida. Pero cuando aparece una comedia inteligente como ésta o como "Los nombres del amor", no puedo hacer otra cosa que recomendarlas fervorosamente. Olvídense de los prejuicios. Seguro que se divertirán y que, en algunas situaciones, se verán reflejados.

sábado, 2 de marzo de 2013

Por petición popular


Vaya, parece que a mis lectores les interesa más ver fotos de gatitos, que leer sobre literatura y cine. Si no, no me explico que tantos de ellos hayan pedido volver a ver a esta hermosura. Allá va. Pero esta es la última. Tiene muchas cosas que hacer como para estar posando todos los días.

jueves, 28 de febrero de 2013

Mi gata hace miau


Foto exclusivamente para amantes de los felinos. Que nadie piense que mi gata se ha hecho un perfil para ligar. Más bien, se tiene que quitar los machos de encima. No literalmente, por suerte. Pero es que es tan linda, que quería que la vieseis. (Vale, la relación con el blog es difícil de establecer. Pero, ¿acaso lo necesita para salir en él?).
P.D.: Lo sé, tanto ella como yo podríamos ser modelos de manos.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Crimen (im)perfecto


Esta mañana, una mariposa quedó atrapada en mi casa. Como estoy tan escaso de modelos y ella no podía hablar, practiqué algo que llaman "extorsión". Vamos, que o posaba o se quedaba encerrada para los restos. El caso es que ahora es libre de ir a donde quiera. Con el frío que está haciendo, creo que yo salí ganando con el trato.
P.D.: Quizás me engañó la jodía mariposa y en realidad se trataba de una simple polilla. Lo que está claro es que era un bichejo. Y pensar que le propuse hacerle un book.

lunes, 25 de febrero de 2013

Shame on you!



Como diría Michael Moore, vergüenza, debería darme (en su caso, a Bush). Y es que de 24 categorías que premia la Academia del Cine estadounidense, sólo he acertado en 11 de ellas este año. Encima, dos eran cortometrajes. Únicamente destaco con rechazo el premio a Ang Lee, muy merecido en otras ocasiones. (Lo de ese hombre con su mujer es una cuestión de mímesis. O de incesto, pues casi parecen gemelos). La gala me gustó y me gustaron los muy criticados números musicales. Criticados precisamente por el número de ellos, no por su calidad. Y ahí lo dejo, que lo de hoy sólo iba de fustigarse. Mis lectores tienen que saber a quién siguen.

P.D.: No quiero malas interpretaciones con respecto a la foto que ilustra esta entrada. Rouco está para partirse la polla con esa carita lastimera. La misma que se me puso cuando comprobé mi falta de aciertos. Lo aclaro porque puede haber quien piense que lo de "Shame on you!" es un mensaje velado a la Iglesia. Nada más lejos de mi intención ser tan sutil cuando muestro mi reprobación hacia ella.

P.S.: Uno de mis 2 mejores amigos acertó en 18 categorías. Ya sabéis a quién leer.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Magdalena peruana


Alfredo Bryce Echenique es un Autor. Es imposible, cuando uno lo lee, no reconocer sus constantes: el humor, la ternura, la crueldad, la peruanidad, el amor arrebatado, la nostalgia, la fatalidad, las enfermedades, más que mentales, del alma, la oralidad, la exageración más absoluta, el uso constante de la paradoja, la crítica a la oligarquía peruana, o más bien limeña, la demostración de su gran cultura europeizante,...
Su obra está marcada por lo autobiográfico (no sólo en sus dos libros de memorias), de lo cual es prueba su última y esperadísima novela: "Dándole pena a la tristeza" (esperadísima, porque la mandé a pedir en mi librería "de confianza" en noviembre, nada más salir a la venta, y aún no me la han traído. Ha sido uno de mis famosos amigos quien me la ha conseguido. Si fuera por mí, seguiría esperando).
Recordemos como datos de interés, que el tatarabuelo de Bryce Echenique fue presidente de Perú, que su abuelo fue presidente del Banco Internacional del Perú y que su padre fue gerente del mismo. En 1968, el dictador de turno nacionalizó dicha entidad, lo cual afectó, como era previsible, a la economía familiar del gran Alfredo.
Partiendo de esa base, nuestro autor nos cuenta la ascención y la caída de una saga familiar a lo largo de tres generaciones: Tadeo, abuelo del clan, que construyó su fortuna con su trabajo en la minería (fumador irredento de puros cubanos, incluso cuando en su vejez necesita un tanque de oxígeno para respirar, y que amenaza a su enfermera con que si le pide que deje el vicio, hará explotar el tanque y volarán todos por los aires, tal es el genio y el ingenio de dicho señor, nada respetable, por cierto, dada su debilidad por las niñas); Fermín Antonio, heredero de don Tadeo y presidente del Banco Nacional del Perú (mujeriego, o cumplidor de su deber de caballero, como diría él. Por lo demás, persona responsable, trabajadora y algo maquiavélica); y por último, su sobrino Federico, que tras un accidente provocado por él, se perdió como marinero durante años hasta que reapareció para, con el tiempo, hacerse cargo del Banco y del resto del gran patrimonio familiar, que moriría con él.
Es éste un resumen de las 273 páginas de esta novela inabarcable, llena de constantes giros y digresiones, de muertes salvajes, de amores a destiempo, de odios, de tristeza y de alegrías. Sobre todo, de alegrías. Porque ésa, si no la felicidad, es la emoción que provoca esta novela en el lector.
He dejado escrito en una entrada anterior que hay lugares por los que siento especial debilidad. Uno de ellos es el Perú, o quizás más bien la Lima que Alfredo Bryce Echenique me enseñó a querer hace más de quince años ya.
 
P.S.: Para ser justo y dar voz a quienes opinan de manera diferente a mí, añado un enlace a una crítica que pone esta novela a parir. http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/31875/Dandole_pena_a_la_tristeza 

sábado, 16 de febrero de 2013

Cuidemos las formas

Como persona de ideas fijas que soy, siempre he pensado y dicho que, en el Arte, me importa más la forma, que lo que se cuenta. No es lo mismo que Michael Curtiz refleje el comienzo de una gran amistad, que que lo haga Lars von Trier, si alguna vez se le pasa por la cabeza una historia optimista. A Michael Haneke ni se lo propondría. Conociendo su idea del amor, no me gustaría saber cuál es la que tiene de la amistad.
El caso es que este pasado año se han estrenado tres películas que, poco más o menos, narran lo mismo, pero vaya diferencia. Se trata de las versiones de Blancanieves que han casi coincidido en cartel: Blancanieves y la leyenda del cazador, definitivamente soporífera;  Blancanieves (Mirror, Mirror), que no se salva a pesar de la imaginación que le pusieron Tarsem y la diseñadora de vestuario Eiko Ishioka (curiosamente, su mayor fallo es que es demasiado Disney). Por último, a una distancia de por lo menos diez pueblos, se encuentra la hispano-gala "Blancanieves", a secas, o más bien de Pablo Berger. De todas ellas es la que más genuinamente transmite la idea de cuento europeo, sin dejar de resultar la más original. El blanco y negro, la mudez, la música, el vestuario, el maquillaje y la peluquería son esenciales, en este caso, para crear la magia del ensueño. La historia es muy conocida: una niña queda huérfana de madre y su madrastra se ocupa de hacerle la vida imposible. Eso sí, ambientándolo todo en la España de principios del siglo pasado, en el mundo del toreo, en las barracas de feria. Y con una Macarena García en estado de gracia. 
Sólo una cosa me resultó increíble: que una mujer fuera aceptada como torero. Pero la culpa no es del director/guionista, sino de la realidad, que a veces no nos deja soñar.
Ah, se me olvidaba decir que es una película sobresaliente. Muy recomendable.

P.S.: Hace unos días que escribí esta entrada. Hoy sólo añado un pequeño comentario: ¿Blancanieves, Goya al mejor guión original? ¿Para cuándo la nominación de Pilar Bardem como mejor actriz revelación?

jueves, 14 de febrero de 2013

¡VIVA EL AMOR!


Celebremos el amor, hoy, 14 de Febrero, por mucho que mi blog se empeñe en poner la fecha que le sale del coño,  y cada día del año. (Son nueve rosas, aunque parezcan menos. Debí haber pasado un paño a la mesa. Claro, es la calima. "Esa calima tan fuerte que hubo hace un mes", como dirían los de Piedra Pómez).
P.S.: Mea culpa. Había configurado mal la fecha en el blog, pero ya lo corregí. Repito, meo mucha culpa. 

jueves, 7 de febrero de 2013

Elogio de la memoria

Barcelona es como un cuento de hadas hecho realidad. He aquí la prueba. 
Ah, hoy alguien que me sé cumple años. Y siempre querré a ese alguien.
Felicidades, chonita.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Tarraco Nova


Tan solo quería compartir una foto de un viaje a Tarragona. Espero que guste. Tiene ya algunos años, pero la belleza no siempre acaba marchitándose con el paso del tiempo.

viernes, 1 de febrero de 2013

Cielito lindo



Mi mejor amiga es conocida por su afición a sacar fotos del cielo. Hoy me encontré con esta imagen tan llamativa (vale, no es una puesta de sol, no hay cielos rosa, pero a mí me pareció curiosa. Ampliada queda mejor). Me recuerda las del meteosat. Y pensé que le gustaría. Aquí la muestro para que la vea, ya que últimamente no hemos podido quedar. Añado un beso súper cariñoso a esta entrada, que escribo con mi gata en el regazo. (Incluyo original y retocada para que quede mono el blog).

miércoles, 30 de enero de 2013

Desecho la del tigre



Ang Lee es un magnífico director de películas intimistas, que, cuando mete tigres en sus obras,  me carga. Es el caso de "Tigre y dragón", pero también de "La vida de Pi", artificio New Age con mensaje  ambivalente, que cuenta de dos formas los mismos hechos.
Casi todo el film podría haber sido dirigido por  Paulo Coelho, asistido por Alejandro Jodorowsky pasado de ácido. En la primera parte, se cuenta la increíble historia de un adolescente que viaja en barco con su familia de la India a Canadá. El barco se hunde y él sobrevive después de más de 200 días en el mar acompañado de un tigre de bengala. Al final de la película se cuenta otra historia, una sin tigre. Dependiendo de cuál prefieras, eres o no creyente. Vamos, que si crees en Dios, crees una mentira. Esto último es lo único que me gustó de este peñazo sobrevalorado al que no dedicaré más tiempo. Quien quiera ver una buena película con una visión más cercana de la religión; quien quiera divertirse con una historia de superación cargada de emoción y de sentimientos reales; quien quiera ver interpretaciones dignas de Oscar, que vea "Las sesiones", también en cartel, con un John Hawkes sobresaliente. Eso sí es cine.

lunes, 28 de enero de 2013

Noche del Orgullo



Había oído hablar del "Día del Orgullo", pero esto es nuevo para mí. Salí a tirar la basura y me encontré con la "Noche del Orgullo" fuera de mi casa. Corrí a coger la cámara. Si no, ¿quién me habría creído? Luego, seguí haciendo fotos, pero el arcoíris había desaparecido, como se puede comprobar en la segunda.

miércoles, 23 de enero de 2013

Mi vecino Totoro

 
He visto esta puerta multitud de veces, pero nunca me había fijado en el dibujo. "Vive" cerca de mi casa. Hoy llevaba la cámara conmigo y mi búsqueda de imágenes curiosas me abrió los ojos. (La foto está editada, por supuesto).

martes, 15 de enero de 2013

Qué poco hemos cambiado

Un Estado opresor, insensible ante los padecimientos de un pueblo. Un gobierno que envía a las Fuerzas del Orden a reprimir las protestas de los ciudadanos. Un país en el que la Ley no va de la mano de la Justicia. No hablo de Rajoy; no hablo de la situación actual, aunque lo parezca. Fue Victor Hugo quien, en 1864, escribió "Los miserables" y retrató su época, a la vez que describía la condición humana, la crueldad del Poder, las constantes injusticias que viven los menos favorecidos. Descripción que, al parecer, sigue vigente.
Ahora es Tom Hooper quien nos acerca esta obra en forma de adaptación del famoso musical. Y lo hace de manera personal, como el autor que es: usando su característico "ojo de buey"; los juegos con la profundidad de campo, típicos de las series británicas; decidiendo que las canciones no se canten en play-back; moviendo la cámara de manera nerviosa,... 
No se trata del típico musical: no quedas con la sensación de estar viendo una historia esquemática alargada mediante canciones y coreografías vistosas. Y es que la novela tiene unas mil páginas. Lo difícil es condensarla en menos de tres horas. 
Todos los actores cumplen, al menos en mi opinión, a pesar de las críticas a Russel Crowe. Transmiten verdad. Aunque quizás las nominaciones y los premios interpretativos que están recibiendo resulten exagerados.
Sólo encuentro una pega: la estética, tan propia de Dickens. Bueno, más bien la que se atribuye a Dickens a través de las adaptaciones de sus obras. Quizás sólo me ocurra a mí, pero siempre me ha dado grima ese imaginario.
La película, tremendamente oportuna, transmite una esperanza muy necesaria en momentos difíciles. 

domingo, 13 de enero de 2013

Paisaje después de la batalla














Conocida es mi afición a la fotografía. Y también mi tendencia a editar. Estos Reyes me han traído una Nikon d5100. Vale, no es la mejor cámara del mundo, pero me permite hacer fotos dignas. Ahí va la mejor que he hecho desde que me regalé la cámara. Fue tomada en Arinaga, fuera del puerto, mientras hacía un descanso del trabajo. Me parece que tiene un extraño encanto.
Añado otra de la misma sesión, que tampoco me disgusta.



























Esta última parece un cuadro, de tan manipulada.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Gologo

No sé si es algo que sólo me ocurre a mí, pero hay países, ciudades, incluso lenguas que siento como más propias que la mía. Una de esas ciudades es Glasgow, con sus calles tan empinadas y sus gentes de acento tan cerrado, de la que pienso, desde hace más de una década, que es imposible no ser feliz en ella. "La parte de los ángeles", última película de Ken Loach y Premio del Jurado del Festival de Cannes 2012, da fe de ello.
En esta nueva muestra de cine social con tintes de comedia, su director, de ideología comunista, nos narra la historia de un pequeño delincuente, Robbie, cuya vida está marcada inevitablemente (?) por su ambiente (la familia de su novia, de la que espera un hijo, es mucho más peligrosa que él) y un hogar desestructurado. Como consecuencia de una noche de borrachera, agrede a un chico y lo deja ciego de un ojo. Pero el juez que lleva el caso decide darle una oportunidad: no irá a la cárcel, si realiza horas de trabajo social. Durante ellas, hace un grupo de amigos y es "adoptado" por el trabajador social que lleva su caso. Un día, éste los lleva a una destilería de whisky, algo muy escocés, y a partir de ese momento comienza una trama de robos.
Ken Loach y su guionista, Paul Laverty, consiguen transmitir todo lo que pide la historia: la agresividad y, a la vez, la fragilidad del personaje protagonista (primera interpretación de la futura estrella Paul Brannigan); el humor escatológico y algo tontaina, pero encantador, con la dosis adecuada para cada momento; la tensión de las secuencias de acción; y la emoción que conlleva la presión del ambiente que trata de hundir a Robbie y la que transmite la visión de un bebé en brazos de su padre.
Todo parece avocar al protagonista de "La parte de los ángeles" a una vida destrozada, en la cárcel y siendo visitado por su novia y su hijo, y a que su hijo acabe como él. Pero vive en Glasgow, así que no le queda otro remedio que llegar a ser feliz.
(Lo sé, esta entrada es algo tramposa, pero permítaseme homenajear una ciudad que evoca tantos recuerdos hermosos para mí).

domingo, 18 de noviembre de 2012

¿El mañana nunca muere?

Tengo cierta tendencia a no escribir sobre películas comerciales y no me llaman mucho las de Ciencia Ficción (como ya he dicho anteriormente), pero cuando se me presenta la oportunidad de ver una buena, la aprovecho. Así que ayer vi "Looper" con uno de mis 2 mejores amigos (parezco Miranda Boronat, personaje creado por Terenci Moix, que siempre hablaba de sus 80 mejores amigas). 
La historia se sitúa en Kansas, en el año 2044. Un futuro apenas diferente de nuestro presente. En él, existen unos asesinos a sueldo, llamados "looper", que matan a personas del año 2074. Y es que en esa segunda fecha ya se ha creado una máquina del tiempo con la que un mafioso, cuyo origen está envuelto en el misterio, envía al pasado a aquellos de quienes se quiere deshacer, puesto que en 2074... No sigo, porque contada la película es un rollo de mucho cuidado. Vista, también puede tener su dificultad, pero esa es precisamente una de las características que la convierten en uno de los mejores estrenos del año.
Ante todo, he de destacar que se trata de una obra madura, cuya estética y y guión (tramposo, como todos los que tienen por tema central las paradojas temporales) en absoluto remite al cine comercial vacío de contenido al que nos tienen acostumbrados la mayoría de autores. Es esta una película que recuerda en muchos aspectos a la magnífica "12 monos"; incluso, en cierto y lejano modo, a esa obra maestra coreana que es "Old Boy" y a esa otra obra magna que es "Blade Runner". Resulta oscura hasta en las escenas diurnas en medio de un trigal; es arriesgada (usar como versión juvenil de Bruce Willis a Joseph Gordon-Leavitt con prótesis de látex no parecía la mejor opción de casting, pero la verdad es que le da un aspecto artificial que transmite algo difícil de describir, ése algo que tienen los replicantes y que tanto inquieta); y uno de los protagonistas es, como ya dije, el Bruce Willis del film de Terry Gilliam (actor plenamente reivindicable, entre otras,  por "Billy Bathgate", "Pulp Fiction", "Ni un pelo de tonto", "El protegido", "Sin City" y, este mismo año, "Moonrise Kingdom").
Eso sí, que la película se tome en serio, no significa que tras verla debamos pensar demasiado en su contenido: si ni los físicos más sesudos pueden resolver las paradojas temporales, sería una pretensión por nuestra parte tratar de hacerlo, porque en ese sentido podríamos encontrar más fallos en su guión que en el raccord de "Titanic". En otras palabras, ¿para qué destripar las razones del encanto de "Looper", si basta con disfrutarla?

viernes, 16 de noviembre de 2012

Pena, penita, pena

Una de mis amigas es bibliotecaria (¡qué horror, trabajar rodeada de tantas tentaciones!) y por su cumpleaños le regalaron "La librería de las nuevas oportunidades", de la escritora de origen indio Anjali Banerjee. Como me gusta conocer lo que leen mis amigos, me decidí a echarle el diente a esa novela. Quería algo ligero y no pude elegir mejor en ese sentido.
¿Cómo describir semejante libro sin que me caiga una demanda? Pues, cuenta la historia de una mujer de familia bengalí, cuya tía tiene una librería en la que principalmente vende libros antiguos (supuestamente, para que los lectores no se olviden de los escritores clásicos. Porque la petarda de la autora pretende hacernos creer que sin esta librera la gente no sabría quiénes son Dickens, Poe, Jane Austen y demás creadores de renombre. Alguien debería decirle que por cada tontada que escribe, muere un gatito. Lo digo porque ella tiene cuatro, cosa que interesa mucho al lector. Tanto como para incluirlo como dato biográfico).  Dicha librería está poblada por los espirítus de los escritores de los libros que se encuentran en ella y hablan, no sólo con la tía de la protagonista, sino también con ésta, de nombre Jasmine. Por supuesto, como Banerjee es más coherente con sus intenciones crematísticas que con las literarias, sólo nombra a un autor indio: el Maharabata.Tampoco existe para ella nadie que no sea anglosajón o colonizado por dicho Imperio: Italo Calvino, Ibsen, Marcel Proust, Neruda, Thomas Mann,... nunca han escrito algo que se compare con la prosa fluida de Beatrix Potter o la poesía de Dr. Seuss.Pues bien, la tía de Jasmine, Ruma, le pide que cuide de su librería mientras ella se ausenta por un viaje que tiene que hacer a la India. Nuestra protagonista accede con la intención de alejarse de su ex-marido, que ya había rehecho su vida antes de dejarla. Vamos, que le puso los cuernos a base de bien. Esta es la parte más repulsiva de la novela, la sentimental, y es que en unas 300 páginas en las que se trata el amor y el desamor, su autora no consigue decir una sola cosa que suene lejanamente profunda o, al menos, interesante; todo son lugares comunes. (Admito que eso puede tener su mérito. No se lo voy a negar, pero para ella hace). Además de dar una imagen estereotipada de la mujer, completamente dependiente de los hombres. Me pregunto cuál es el secreto del éxito de estas novelitas carentes de cualquier valor literario. Avisado está quien la vea en alguna librería: no merece una nueva oportunidad.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Es la historia de un amor

La primera referencia al emperador Adriano que leí data de los 90. Fue en un texto de Terenci Moix en el que se quejaba del trato peyorativo que daba la enciclopedia Espasa a la relación de éste con su amado Antínoo.
Hoy terminé de leer “Memorias de Adriano”, de Marguerite Yourcenar, otra enamorada del mundo antiguo. Su autora comenzó a redactarlo en 1924 y en 1951 lo publicó. Muchos fueron los parones y las reescrituras. Pero merecieron la pena tanto esfuerzo y tanta demora, pues supuso la gestación de una de las obras cumbre de la Literatura Francesa del s.XX. Además, es de destacar la magistral traducción de ésta realizada por el escritor argentino Julio Cortázar.
No revelo gran cosa y lo revelo todo, cuando cuento que la novela narra en primera persona, en una carta dirigida a Marco Aurelio, la vida del emperador romano nacido en la que ahora es España. Llegado el momento en que se acerca su muerte, fatalmente enfermo, Adriano rememora su infancia en Itálica, la muerte de sus padres hacia los que poco siente; el ímpetu de la juventud, su formación militar, su filohelenismo y gran cultura, su llegada al poder gracias a la amistad de Plotina, esposa de Trajano, predecesor de Adriano; su devoción hacia el luto (pobló el Imperio de estatuas de seres queridos y de anteriores emperadores y puso sus nombres a distintas ciudades); su lucha por la paz (sin olvidar la mancha en ella que supuso la guerra en Judea y las masacres producidas); sus ideas sobre la religión (despreciaba los fanatismos, sobre todo el cristiano y el judío), sobre el alma, sobre el arte, sobre el ser humano, etc; su deseo de morir durante sus años maduros y el miedo a la muerte cuando realmente se acercaba el momento,...
Pero esta obra no sería lo que es sin la valiente descripción desprejuiciada que lleva a cabo su autora de la relación amorosa del emperador con su favorito, Antínoo, que duró tan sólo 5 años, o casi, desde los 15 hasta los 20, momento en que el efebo bitino puso fin a su vida, temeroso de la decadencia que le esperaba con el paso de los años (Pasolini decía que le aterraba saber, cuando estaba en la cama con un chico, que la cabeza que reposaba sobre la almohada podía pensar. Aquí, resulta desasosegador observar la felicidad de Adriano junto a su amado, completamente ignorante de los pensamientos suicidas de éste). Tras dicho fallecimiento, el emperador romano convirtió a  Antínoo en objeto de culto y llenó el Imperio de estatuas en su honor.
Al leer “Memorias de Adriano” sentimos que su autora consiguió su objetivo: atravesar la distancia de 18 siglos que la separaba del personaje protagonista de su obra, convirtiéndolo en una persona de carne y hueso, alguien tangible que nos habla de su tiempo, pero también del nuestro y de nosotros mismos.
(Me ha quedado muy seria esta entrada. Para compensar, recomiendo a mis lectores que vean fotos de Marguerite Yourcenar y después me digan si no era clavadita a la mujer de David el gnomo. Qué grande esa mujer que se consideraba vegetariana y a renglón seguido admitía que comía jamón).

domingo, 4 de noviembre de 2012

Algo salvaje

No soy dado a recomendar videos de youtube, pero éste es muy bueno.